que el tiempo muere a cada instante
y a usted parece no importarle para gastarlo conmigo
envidio el viento que la roza,
envidio el toque de su ropa...
hacer sonar la melodia que un día yo soñé poder tocar
que un día yo soñé...
veo grabada en sus retinas que aun es tiempo de marcharse
y entiendo que es su despedida