solorecuerdashoy

Algunas personas escuchan sus voces interiores con gran claridad y viven de acuerdo con lo que escuchan; esas personas se vuelven locas... pero se convierten en leyenda.

jueves, 19 de agosto de 2010

1 comentario:

  1. Aquella noche no llovió,
    ni apareciste disculpándote,
    diciendo, mientras te sentabas,
    “perdóname si llego tarde”.
    No me abrumaste con preguntas,
    ni yo traté de impresionarte
    contando tontas aventuras,
    falsas historias de viaje.
    Ni deambulamos por el barrio
    buscando algún tugurio abierto,
    ni te besé cuando la luna
    me sugirió que era el momento.
    Tampoco fuimos a bailar,
    ni tembló un pájaro en tu pecho
    cuando mi boca fue pasando
    de las palabras a los hechos.
    Y no acabamos en la cama,
    que es donde acaban estas cosas,
    ardiendo juntos en la hoguera
    de piel, sudor, saliva y sombra.
    Así que no andes lamentando
    lo que pudo pasar y no pasó.
    Aquella noche que fallaste,
    tampoco fui a la cita yo

    .bel

    ResponderEliminar